Con vientos que alcanzaron velocidades de 80 Km/h y chubascos que empeoraban a lo largo del día, las condiciones eran demasiado peligrosas para volar sobre el circuito. El exigente trazado requería que los pilotos volasen bajo y alrededor de los árboles a gran velocidad.
El tiempo también frustró las esperanzas de 60.000 espectadores, que lucharon contra los elementos para poder ver la carrera. De acuerdo al reglamento y a las normas de seguridad del Air Race, vientos de más de 45 km/h sobrepasan los estándares de seguridad necesarios para la carrera y comprometen la seguridad de los pilotos.
Este resultado significa la primera victoria de Bonhomme y la segunda de un piloto británico, tras la de Steve Jones el pasado mes en Budapest. Desde que vuela su nuevo avión, un Edge 540, Bonhomme ha encontrado la senda del éxito. Acabó segundo en las dos últimas carreras, en Estambul y Budapest, y, tras el resultado de hoy, se encuentra en el cuarto puesto de la clasificación provisional de las World Series. Con solo dos carreras por delante esta temporada, Bonhomme peleará duro para conseguir un puesto entre los tres primeros.
“Es una pena que no se haya celebrado la carrera, pero era imposible volar con estas condiciones”, explicó Bonhomme. “Hubiera preferido ganar en la pista, pero aún tenemos San Francisco y Perth, así que lo haré lo mejor posible para ganar allí también”.
Bonhomme batió a sus rivales con un tiempo de 02:31.43. El húngaro Peter Besenyei acabó segundo, con 02:35.39, seguido de cerca por el norteamericano Kirby Chambliss, con 02:35.58.
La próxima carrera se celebrará en San Francisco el próximo 7 de octubre.
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