Los Brawn se mostraron inalcanzables todo el fin de semana y pudimos ver a las todo poderosas Ferrari y McLaren en las últimas filas de la parrilla de salida.
Vettel, que protagonizó una fantástica carrera, se lamentaba de un error a dos vueltas del final que le dejó a él y al polaco Robert Kubica fuera de un podio que tenían al alcance de la mano.
"Estábamos fuertes en segunda posición, pero entonces, un par de vueltas antes del final, tuve un accidente estúpido con Robert (Kubica). En el momento en que giré estaba en cabeza, pero no pude mantener la velocidad en la curva y Robert montaba neumáticos duros, por lo que era mucho más rápido. En el momento en el que chocamos el estaba de frente, pero yo no tenía dónde ir. No podía frenar, ni girar a la derecha y mis neumáticos estaban muy gastados.
Es una pena ya que supuso el final de la carrera para los dos. ¿Si podía haberle dejado pasar? Uno siempre quiere luchar. Tal vez podría haberlo dejado pasar y volver a casa con el tercer puesto, pero la vida es así. Traté de defenderme y, hasta la mitad del viraje, iba bien, pero después ya no tuve grip para evitar la colisión.
Lo siento mucho por el equipo y por Robert, ya que no supuso sólo mi abandono sino también el suyo. El equipo hizo un gran trabajo. Hemos trabajado muy duro durante el invierno y parece que el coche va muy bien. Hoy hemos tenido un ritmo muy bueno, así que a fin de cuentas tenemos razones para estar contentos. "
Por su parte, Scudería Toro Rosso continua reivindicándose en la nueva temporada como un equipo a tener en cuenta. Tanto Buemi como Bourdais colocaron sus coches entre los ocho primeros, sumando sus primeros puntos. Es de destacar la actuación de Buemi, que debutaba en el trazado australiano al volante de un Fórmula 1.
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